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La cámara digital que tu tía guardó en un cajón hoy vale oro.

Redacción Sotos ·

La cámara digital que tu tía guardó en un cajón hoy vale oro

Hay una generación entera que creció posando para una Cyber-shot de 7 megapíxeles, y otra que acaba de descubrir que esas fotos — quemadas por el flash, con fecha naranja en la esquina — se ven mejor que cualquier filtro. Las digicams volvieron, y las están buscando justo donde quedaron: en los cajones.

De juguete obsoleto a objeto de culto

Entre 2000 y 2010 se vendieron millones de cámaras compactas que el smartphone dejó obsoletas casi de un día para otro. Nadie las tiró — tirar una cámara se siente mal — así que quedaron guardadas con su cargador, su funda y su tarjeta de memoria con fotos del verano 2008.

Quince años después, la estética que esas cámaras producían "mal" es exactamente lo que las nuevas generaciones quieren: colores duros, flash directo, grano digital. Lo que era defecto ahora es dirección de arte.

Por qué la de cajón es mejor compra

Una digicam usada en Chile cuesta una fracción de lo que piden las tiendas de "cámaras vintage" afuera, y la oferta local tiene una gracia: son cámaras de un solo dueño, poco uso y cero mañas. La tía que la compró para el matrimonio de 2007 la usó exactamente tres veces.

El mejor lente para la nostalgia es uno que de verdad estuvo ahí.

Qué revisar antes de comprar

Poco: que encienda, que la pantalla no tenga líneas, y que incluya batería y cargador (el repuesto a veces cuesta más que la cámara). Si trae tarjeta de memoria, pídele al vendedor que la borre — o prepárate para un viaje en el tiempo ajeno.

Abajo, una selección de la redacción con tesoros de cajón publicados por vendedores de Sotos. El flash quemado corre por tu cuenta.

La colección

Tesoros de cajón.

Seleccionados por la redacción · publicados por vendedores de Sotos