Guías · Música
Cómo comprar una tornamesa usada sin que te metan un gol.
Redacción Sotos ·

El vinilo volvió hace rato, pero la tornamesa buena nunca se fue: está durmiendo en el living de alguien que ya no la usa. Las de los 70 y 80 se fabricaron para durar décadas, así que comprarla usada es la jugada inteligente. Eso sí, hay que saber dónde mirar.
Lo primero: la aguja no es el problema
El error clásico es descartar una tornamesa porque "necesita aguja nueva". La cápsula y la aguja son consumibles, se cambian igual que los neumáticos de un auto. Lo que importa es lo que no se cambia fácil: el motor, el brazo y el plato.
Los tres chequeos que no puedes saltarte
- Que gire estable. Pide un video con un disco sonando. Si el tono "ondula" (un piano que suena mareado), el motor o la correa están pidiendo auxilio. Correa nueva es barato. Motor malo, no.
- El brazo tiene que estar vivo. Debe moverse libre, sin juego ni crujidos, y con su contrapeso puesto. Sin contrapeso no hay calibración, y sin calibración la aguja se come tus discos.
- Enchufada y funcionando. "Estaba guardada, debería funcionar" es la frase más cara del mercado de segunda mano. Pide verla andando.
Cuánto pagar
Una japonesa ochentera de gama media en buen estado es la mejor relación precio-calidad que existe en audio. Sobre eso estás pagando marca o nostalgia. Bajo eso, revisa dos veces. Y ojo con las "para restaurar": solo son negocio si sabes restaurar.
¿Y los discos? Esa es la mejor parte. Te dejamos una selección de vinilos publicados por vendedores de Sotos para estrenar tu compra como corresponde.









